Integridad sexual

Nadie podrá obligarte a ofrecer determinados servicios sexuales o a aceptar determinados clientes. No podrá hacerlo ningún@ jef@, dueñ@ de una casa o amig@.

Tú mismo decides sobre tu oferta y sobre los clientes que deseas aceptar.

Un@ dueñ@ de una casa no podrá presionarte a trabajar sin preservativo. En tal caso incurrirá en un delito penal.

Incluso si mencionas los servicios que ofreces en tu publicidad no debes ofrecerlos a todos los clientes.

Si en un anuncio mencionas por ejemplo "besos con lengua", puedes rechazarlo en un cliente incluso si le ofreces un servicio de 20 minutos.